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jueves, 13 de febrero de 2014

Reto 75Km

Buenos días,

como fui informando a través de mis redes sociales, el 3 de febrero realicé el reto que me había propuesto. Éste consistía en recorrer 1km por cada año que tendría mi abuela a día de hoy, fallecida el 20 de Enero y que 10 días más tarde era su 75 cumpleaños.

A diferencia de los otros retos y competiciones en que os narro las sensaciones, anécdotas y demás, esta vez será diferente, ya que a lo largo de los 75km fui grabando vídeos en los que iba contando qué tal me estaba yendo. Espero que disfrutéis de mi aventura. Después de editarlos este fue el resultado final :)



Pues bien, esto es todo. Podéis dejar en los comentarios qué os ha parecido, qué pensáis, consejos para próximas veces, si hay algún corredor que me diga sus experiencias... no sé, lo que queráis. Muchas gracias y hasta la próxima! 

miércoles, 22 de enero de 2014

Superabuela

Buenas noches,

la entrada de hoy hubiera preferido no tenerla que escribir nunca, pero hay días en los que la vida decide darte un duro golpe y arrebatarte lo que más quieres sin que esté en tus manos el poder evitarlo. Sí, para cada uno la suya es la mejor, así que no voy a andar discutiendo si la mía lo era más o menos que la vuestra, pero sí puedo deciros que mi abuela se codeaba con las mejores de todas. Si tuviera que describirla en dos palabras... quizá escogería entrega y dedicación, aunque bien os digo que podría daros perfectamente decenas de adjetivos más que la definirían tal como ella era. 

Siempre estaba dispuesta a darlo todo por los demás, y yo, que durante 5 años fui su único nieto, siempre tuve un trato especial por su parte. Tengo tantísimos recuerdos con ella, que desde aquí la digo que estoy bien orgulloso de haber sido su nieto. No olvidaré las tardes que pasábamos juntos en la huerta, ni los paseos que nos dábamos después de comer por La Ronda de Valladolid, ni la paciencia que tenía cada día de pararse conmigo a buscar tréboles de 4 hojas aunque la búsqueda fuera normalmente en vano. 




No la daba pereza hacer nada, su vitalidad parecía no tener fin. A pesar de estar distanciados unos 700Km si tenía que venirse en tren conmigo o con mis hermanas lo hacía de mil amores. En parte también ayudaba su cabezonería y lo testaruda que llegaba a ser. Si ella decía que podía con algo, aunque no pudiera, ahí la veías, intentándolo con todas sus fuerzas salirse con la suya. Para que veáis cómo era os contaré una anécdota:
  • Un día estaba mi padre sacando el coche del párking, y ella decidió quedarse en la puerta esperando a que su hijo saliera. La puerta empezó a cerrarse, pues bien, como es sabido, la tecnología y las personas mayores no han ido precisamente de la mano, pues ella en vez de ponerse en medio del infrarrojo y hacer que la puerta automáticamente se abriera, no se la ocurrió otra cosa que ponerse a empujar en dirección contraria. Pues ya veías a mi abuela cogiendo aire y dando tres pasos empujando la puerta, ésta de repente volvía a avanzar un par de metros mientras el motor de cierre chirriaba del sobreesfuerzo que estaba produciendo, y otra vez, mi abuela cogía aire y a volver a abrirla a pulso. Cómo os digo... nunca se daba por vencida.



Otra de sus virtudes era la cocina, aunque de esto poco os puedo decir, porque ya sabemos que las comidas de las abuelas no serán superadas nunca por nadie. Tienen un don, una técnica especial que no sabemos cómo lo hacen pero enamoran a todos los paladares con los manjares que cocinan. Y no sé cuál será el plato predilecto de vuestras abuelas, pero de la nuestra eran sus tortillas de patata. Sí, algo tan simple y sencillo como eso, pero oye, que no he probado unas tortillas igual como las suyas en mi vida. Allá dónde fuéramos, si podíamos llevarnos una tortilla de la yaya, nos la llevábamos. ¡Y todos tan contentos y felices, y nuestras barrigas más aún!


Así que nada yaya, decirte desde aquí abajo que tus hermanos/as, hijos/as, nietos/as y demás familiares no te olvidaremos jamás. Voy a echarte mucho de menos. Y por cierto, no se me olvida que el sábado de la semana que viene, el 30, es tu cumpleaños. Que aunque no pueda estar contigo, que sepas que tengo pensado hacer un reto de los míos por ti. ¡Te queremos!


miércoles, 20 de marzo de 2013

Nuevas inquietudes

El fin de semana pasado se celebró la Expo de la Maratón de Barcelona 2013, y el domingo fue el gran día para más de 18000 personas. El sábado estuve allí viendo el ambiente que se cocía, paseándome entre los diferentes stands que estaban patrocinando sus nuevos productos y viendo la ilusión de muchos recogiendo sus dorsales para el día siguiente. Fue increíble ver todo aquello, miles de personas, todas distintas pero con algo común, una afición, correr. Para algunos su primera Maratón, para otros una más para tener de recuerdo. Es bonito ver cómo a pesar de lo que se les echaba encima al día siguiente y el dolor y cansancio que les esperaban durante los 42'195km restantes, todos estaban emocionados y sonrientes por participar en una carrera de tal calibre. Yo poco puedo decir al respecto, fui como visitante, y aunque no iba a correr la Maratón al día siguiente, la repercusión e influencia que tuvo para mí estar allí, fue notoria. Además me encontré con Santi Millán, ¿qué más puedo pedir? Aquí os dejo una prueba de ello.


Pues bien, después de pasarme el día rodeado de maratonianos y otros runners... me ha entrado el gusanillo y la inquietud de lo que se debe sentir al realizar una prueba como esta. ¿Cómo debe ser eso de llegar y cruzar extenuante la meta de una Maratón sabiendo todo lo que has dejado atrás? Debe de ser inexplicable. ¡Pero si sólo de pensarlo me estremezco! Tal como os iba diciendo, tengo la curiosidad de saber qué es hacer una Maratón y, tal como salió un día en una viñeta de 72 kilos, "sí, todavía es muy pequeña, pero la idea de hacer y terminar una algún día crecerá lo suficiente". Para ello hay que entrenar mucho y soy consciente de que 42km no se hacen así como así. Requieren muchísimo entrenamiento, una gran adaptación y por lo que me he informado, la semana previa es tan importante la alimentación y el descanso como todos los meses anteriores de preparación. 

Cambiando de tema, esta semana he aumentado la distancia que solía hacer. Antes, los días que salía a correr por aquí por Lérida hacía 11km, ahora hago 16'6km. El lunes fue el primer día y me encontré bastante bien, cabe decir que el ritmo fue muy suave, a 5min/km, pero quería comprobar si el cambio era el adecuado o estaba siendo muy brusco. Las sensaciones fueron buenas y tras 1h 21' di por finalizada la primera sesión de entrenamiento con una carga de trabajo superior a lo acostumbrado. El martes volví a hacer el mismo recorrido. En cuanto me puse a correr me di cuenta del cansancio que tenía del día anterior, y lo primero que me dije fue: "uff, hoy haré el recorrido corto, menudo dolor de piernas. Quizá sí que me he pasado subiendo de golpe más de 5km". Así que decidido a hacer el recorrido de siempre proseguí con la práctica. A medida que iba avanzando me notaba más y más cansado, las piernas me pesaban y todo yo me notaba pesado, lento. Cada poco iba mirando cuánto llevaba. 3km, 4, 5, 6... Parecía que me hubieran alargado los puntos de referencia que tengo para saber cuánto he hecho. Estaba deseando terminar el entrenamiento, dejar de correr e ir a descansar hasta el día siguiente o al otro, pero es entonces cuando te pones a pensar en los vídeos que has visto de ciertas personas que no se han rendido ni en los casos más extremos, en las entrevistas de atletas que nunca se han dado por vencidos, empiezas a ver a otros a tu alrededor que lo están pasando peor pero que siguen corriendo sin detenerse, y es en ese momento en el que recuerdas frases que has leído como la de que "si no piensas en renunciar al menos tres veces durante una carrera, entonces no estás corriendo lo suficientemente duro". Así que seguí y me dije que sí, que debía y tenía que hacer el recorrido que había hecho ayer. El cambio empieza por uno mismo y no debía rendirme tan pronto. Además me encontré con dos amigos míos, Edu y Dídac, que venían del gimnasio. Si ellos se habían esforzado en hacer sus rutinas yo tenía que responder igual, me animaron aunque no me lo dijeran directamente. ¡Gracias chicos! 

Así que llegados al kilómetro 11 tomé el camino para realizar lo que me quedaba. Y aunque el dolor de piernas iba en aumento, lo preferí, sí, prefería el dolor de la disciplina, de la superación y perseverancia al dolor del arrepentimiento, del rendirme sin haberme esforzado al cien por cien. Conozco esa sensación y no me gusta en absoluto. Sé lo que es llegar a casa, descalzarse y darte cuenta del gran error que acabas de cometer. Y ayer no iba a ser un día de esos, ayer tocaba llegar a casa y estar orgulloso de uno mismo. Apreté en los últimos 5km y terminé los 16'6km en 1h 24'. 

Hoy a tocado descanso, pero os puedo asegurar que mañana volveré, y con más ganas. Además... me he propuesto un nuevo reto, hacer como mínimo 150km corriendo entre esta semana y la siguiente. Los retos que me propongo no son nada más que pruebas en las que me desafío a mí mismo, a dar un paso más allá de lo que pensaba que podía ir. De esta forma también me motivo y sigo con la ilusión y ganas de correr. Sí que es cierto que lo hago por placer, porqué me gusta y disfruto con ello, pero si me propongo retos, y los consigo, me siento mejor y me doy fuerzas para seguir adelante con todo. Y es que en esta vida hay que plantearse logros, metas, y por más que crucemos no hay que olvidar que una vez conseguida esa línea de meta, ésta pasa a transformarse en la línea de salida del próximo reto, entrenamiento, carrera o cambio a ser mejores de lo que éramos.

viernes, 8 de febrero de 2013

Dias 6, 7 y 8


El reto está llegando a su fin, y cada día que pasa lo afronto con más ganas, aunque por otra parte estoy deseando que llegue el lunes para tomarme una semana de descanso. Después de 8 días y 510 km recorridos estoy notando como el cuerpo me está pidiendo que le dé tiempo a recuperarse. Y es que tanto ejercicio día tras día sin parar ni uno solo... acaba haciendo mella.

Pues bien, el miércoles decidí dividir el día en dos sesiones, un por la mañana y otra por la tarde. En la de la mañana hice 43km en bici, y tal como llegué a casa, la guardé, calcé el zapato deportivo, me cambié de ropa  y salí a correr 7km, completando así la mañana con 50km exactos. La sesión de la tarde fue parecida a la anterior aunque algo más “light”. Hice 10km en bicicleta (intentando ir a un ritmo un poco fuerte) y seguidamente otros 12 corriendo (a una intensidad algo más elevada que la de días atrás).

El jueves estaba cansado mentalmente, parecerá una tontería pero el tener que pensar qué camino escoger, qué dirección seguir, calcular las etapas y distancias entre ciudades, etcétera, cansa. Así que ayer decidí hacer una ruta urbana. Ésta consistía en rodear Igualada, Vilanova del Camí y Montbuí por el exterior, es decir, por las calles más ajenas al centro. La vuelta entera era de unos 16 km aproximadamente, así que hice 3 vueltas al recorrido, 48km en total. Hay que ver qué descanso y liberación mental me dio este recorrido. No fue tan “chulo” como otros días en los que hay trialeras, bajadas por laderas empinadas, algún salto entre los caminos de los bosques y demás, pero sí fue un relax para mi cabeza. Pasada la tarde salí a correr 14 km. Ritmo suave está claro, entre que no quiero forzar y el cansancio acumulado… pues los 14 km se me fueron a 1h 20’ 51”. Pero bueno, que ahí están.

Por último hoy viernes. Mi idea era hacer el mismo recorrido que el viernes pasado (Igualada-La Panadella-Cervera-La Panadella-Igualada), pero ha sido imposible. He llegado solo hasta La Panadella, pero el frío y el aire que hacía era helador. Tenía los pies y las manos que no podía moverlos, por lo que me he tenido que meter en una cafetería que hay allí nada más llegar. El termómetro marcaba -1º, pero con el aire, la sensación térmica era mucho menor. Estaba tiritando y no notaba absolutamente para nada ni pies ni manos. Tal cual entrar lo primero que he hecho ha sido ir al baño y poner las manos bajo el secador. Tenía los dedos más que colorados y llevaba encima una tiritona que ni estando enfermo. Así que visto el panorama he decidido dar media vuelta, volver a Igualada y allí ya hacer algo más, porqué llegar a Cervera lo hubiera hecho sí, pero llegando allí como cubito de hielo, así que lo más sensato ha sido volver hacia aquí. Al llegar he hecho el recorrido Espelt-Ódena-Vilanova del Camí-Igualada, completando la mañana con 71km. Después por la tarde he hecho 9km en bici y 3 corriendo, en un tiempo de 44’ 18”.

Esto ha sido todo por hoy, ahora llega el fin de semana y por delante quedan 68km en bici y 22 corriendo. ¡ESTO YA SE ACABA!

- Recorrido Miércoles -


- Recorrido Jueves - 


- Recorrido Viernes -


- La Panadella -



- Descanso en El Raval d'Aguilera -


martes, 5 de febrero de 2013

Dias 3, 4 y 5

Muy buenas a todos y a todas. Si os preguntáis que tal me está yendo el reto y cómo me han ido estos tres días, la respuesta es bien. ¿Podría haber dado más? También es cierto, aunque no me quejo en absoluto de cómo estoy afrontando el reto que me propuse algo más de un mes. Estoy ahí ahí de conseguirlo, como de costumbre ya veréis, me tocará meterle caña el último día a menos que quiera dejarlo antes (aunque no creo que ese vaya a ser el caso). 

El domingo hizo un día de perros. Me levanté a las 7 de la mañana pero viendo el temporal que hacía volví a acostarme hasta las 8, y luego una vez más hasta las 9. Imposible salir en bicicleta tal como había planeado. Hacía un viento horroroso y hubiera sido una locura haber empezado a rodar kilómetros y más kilómetros con el vendaval que había. Me dio mucha rabia porqué el domingo fue un día perdido, tan solo pude hacer 10km corriendo por la tarde, nada más. Pero una cosa tengo clara, la seguridad y salud de uno mismo deben ir por delante de cualquier aspecto, así que ese día tocó quedarse en casa y hacer menos.

El lunes, en cambio, el tiempo acompañó e hizo mejor. Realicé 72km en bicicleta por la mañana y luego 10 corriendo. Me sentía descansado del día anterior. Al fin y al cabo va a ser cierto eso que dicen de que no hay mal que por bien no venga, aunque había algo dentro de mí que seguía pensando que el día de ayer fue una pérdida increíble. 

Y por último hoy. Me acuesto diciéndome a mí mismo: "Olé Pablo lo que has hecho y conseguido". Nada más y nada menos que 97km en bicicleta (Igualada-Eólica de Rubió-Castellfollit del Boix-Manresa-Montserrat-Igualada) y luego 10 más corriendo por los alrededores de mi ciudad. Días así me hacen sentirme realizado. Me fascina comprobar que he sido capaz, en estos dos últimos días, de recorrer un total de 189km. Ni yo pensaba que lo lograría si os soy sincero. 

Por terminar quiero agradecer a todos aquellos conductores que respetan el metro y medio de distancia de seguridad, no sabéis cuánto os agradecemos los ciclistas ese detalle que tenéis hacia nosotros cuando nos adelantáis. Y también desde aquí quiero darle ánimos a mi madre, quien desde hace dos días ha salido a correr, a su ritmo sí, pero ahí está esforzándose y dando de ella lo que puede. ¡Ánimos mama!

Pd: Ya "solo" me quedan 249km en bicicleta y 58 corriendo.

- Recorrido del Lunes - 


- Recorrido del Martes, 97km. No está el recorrido entero ya que el móvil se ha quedado sin batería después de haber estado más de 5 horas con la aplicación y el GPS encendido. Algo más abajo tenéis el cuenta km de la bici en la que podéis ver la distancia total y el tiempo empleado. -




- Subida al parque eólico de Rubió. ¡Era tal la niebla que había allí que ni estando justo debajo de los aerogeneradores se veían las aspas de éstos! -


 

- Paradita en un pueblo antes de llegar a Manresa para comer el bocata y la fruta de almuerzo. - 


- Y ahí estoy yo con las montañas de Montserrat de fondo. Perdón por la calidad de la imagen, he tenido que utilizar la cámara secundaria ya que era la única forma de conseguir que saliera yo con ellas de fondo. -


sábado, 2 de febrero de 2013

El reto, en marcha.

Buenas noches blogueros. Aquí estoy de nuevo dando guerra, sobre todo a mis piernas. Os cuento para poneros al día ya que hacía unos pocos que no aparecía. Han llegado mis 10 días de vacaciones y con ellos mi reto de los 600km (500 en bici y 100 a pie corriendo). Ayer fue el primero. Quería empezar con fuerza y así motivarme más para afrontar con más fuerza y brío los próximos nueve días, ahora ya, solo 8. Ayer tocó bici, 82 kilómetros de distancia. Hice la ruta Igualada-La Panadella-Cervera-La Panadella-Igualada. Ningún problema muscular ni de resistencia, aguanté bastante mejor de lo que me esperaba, así que buena señal y perfectas sensaciones. 

Hoy en cambio ha tocado lo contrario, correr y más correr. He hecho dos tramos, el primero en Igualada, 12km a ritmo suave para no cargar mucho las piernas ya que luego tocaba otro algo más duro. El segundo ha sido en el pueblo de Montblanc, "La pujada a l'ermita de Sant Joan de la Muntanya", un recorrido de 10km. Así que hoy he completado la mañana con 22.

Por lo tanto, 82km de ayer en bici (418 restantes) y 22 de running (78 restantes) suman un total de 104km de estos dos primeros días de reto y... viento en popa a toda vela! Seguiré mañana con otra sesión de bicicleta por la mañana y quien sabe si luego algo de running. Ya os mantendré informados en un par de días cuando vuelva con más información y más km a mis espaldas. Gracias por vuestro apoyo y por seguir ahí día tras día.

Como de costumbre os dejo unas fotos de los recorridos y de los lugares por donde paso, espero que sean de vuestro agrado. Por cierto, cuando veáis los cazas/aviones de guerra no os asustéis. ¿Verdad que hay gente que colecciona sellos o monedas? Pues hay quien está a otro nivel y nada, pues colecciona esas pedazo de bestias y las tiene expuestas en el jardín de su casa. Cada uno con sus aficiones, ¿no? ¡Descansad y hasta la próxima!







martes, 15 de enero de 2013

Increible noticia

A pesar de que la semana que viene tengo los exámenes finales del primer semestre de la universidad, y por eso esta semana y la que viene estaré algo parado... lo que me espera a la vuelta es magnífico. Me he enterado hoy de que tengo 9 días de vacaciones, del 2 al 10 de febrero. En cuanto he procesado tal noticia mi mente ya ha empezado a funcionar y a programar lo que haré durante esos días. Pues bien, la idea es que en esos 9 días me he propuesto hacer 500 kilómetros en bicicleta y otros 100 corriendo. Va a ser una tarea ardua, pues la media de kilómetros que tendré que hacer al día serán unos 55 de ciclismo, más unos 11 de carrera, eso contando que no descanse ningún día y que no surja ningún contratiempo (tocaremos madera).

Ahora a estudiar y a seguir trabajando, aunque costará lo suyo teniendo en mente lo que me espera en poco más de quince días.

Desde aquí, ánimo a todos aquellos que se hayan propuesto algo a que lo cumplan, y a quiénes no, pues les invito a que dediquen algo de su tiempo a desconectar. ¡Ánimo, lidera el cambio!