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domingo, 14 de diciembre de 2014

Crónica Marató de l'Ardenya '14

¡Buenas noches amigos/as!

Hoy vengo a contaros la experiencia de correr mi primer Maratón de montaña. Fue el Marató de l'Ardenya, en la provincia de Gerona. 42km y 1700m de desnivel positivo me esperaban el sábado 6 de Diciembre de 2014. Así que sin haceros esperar más os dejo con la crónica de tan apasionante reto:

La aventura comenzó bien de madrugada, exactamente a las 3:20 de la mañana, a pesar de que la carrera hasta las 9 no empezaba y aunque hasta las 4:15 no sonaría el despertador. Pero es lo que tiene ser un novato en esto de las maratones y vivir a 150km de donde se disputa la carrera. Por lo primero porque no puedo pegar ojo y tengo los nervios en el cuerpo desde días antes de que llegue la prueba, así que la noche anterior no soy más que un manojo de nervios envuelto entre sábanas que más que arroparme me estorban y no sé qué hacer con ellas. Y por lo segundo porque de todas formas tenía que levantarme temprano para poder llegar a tiempo a Santa Cristina d'Aro. 

Me levanté intentado hacer el mínimo ruido posible para no despertar a mis padres y hermanas y lo primero que hice fue ir a la cocina a "desayunar". Y digo desayunar entre comillas porque nadie desayuna a esas horas y menos lo que desayuné yo: un plato de 250 gramos de raviolis rellenos de boletus con dos huevos revueltos, salsa de tomate y un sobre entero de queso parmesano por encima. Sí lo sé, estaréis pesando que qué narices hago metiéndome eso en el cuerpo a dichas horas. Pues si os soy sincero ni yo lo sé muy bien, pero el comer me pierde y más si hay pasta de por medio... así que ahí estaba yo, hartándome de pasta. 

Al terminar salí a la terraza a mirar el tiempo y el cielo, y la única compañía que tuve durante los 2-3 minutos que estuve fuera fue la luna, el sonido del aire de una noche fría y un escalofrío que me hizo estremecer desde los pies hasta la coronilla. 








Volví a entrar y vi que ya eran las 4:15. ¡A y media había quedado con un compañero en el portal de mi casa para ir hacia allí! Y yo sin recoger, con cosas por guardar aún en la mochila y en pijama por casa. Del sobresalto me vestí a 5 segundos por prenda de ropa (lo que equivaldría a 3'/km, así que imaginaos la velocidad, jejeje) y acabé de prepararme para poner rumbo a Santa Cristina d'Aro. 

Llegamos allí a las 6 en punto de la mañana. Había poca gente aún, pero los que estábamos allí nos apresuramos de todas formas a coger la bolsa del corredor. Lo primero que hice fue inspeccionar la bolsa: una toalla, unos calcetines, un gorro, una lata de cerveza con limón, un brick de caldo Aneto (¡POR FAVOR QUE NO FALTE NUNCA!), un bolígrafo, una libreta, muuuuuuuuuuuuuuuuuucha propaganda (que fue directa a la basura para que os voy a mentir) y la camiseta conmemorativa de la carrera, que aquí sinceramente me llevé una pequeña decepción, pues la camiseta es de estas de estar por casa. Lo primero que pensé al verlo fue: "Menuda cagada que han hecho, ¿cómo nos dan una camiseta de este tipo en vez de una técnica?" A ver, la bolsa del corredor la verdad es que en general fue excelente, y más teniendo en cuenta el precio de la inscripción, 25 euros, una verdadera ganga y puntazo a favor de la organización, pero creo que todos nos quedamos algo decepcionados al ver el tipo de camiseta que nos dieron. 

Fui a guardarla al coche y acompañé a Xavi, el chico con el que fui de Igualada hasta la carrera, a su salida. Él hizo la modalidad larga de 63km, y empezaban a las 7. Vi la salida y en cuanto perdí de vista al último corredor me dirigí de nuevo al pabellón a descansar, pues quedaban 2 horas, que se me iban a hacer eternas, hasta que dieran el pistoletazo de salida del Maratón. 

A las 8:45 puse rumbo a la plaza del pueblo junto una gran multitud de corredores que compartirían una misma aventura durante horas conmigo. Tras 4 estiramientos y unos saltos me preparé para salir y dar inicio a este reto personal. El speaker comienza la cuenta atrás: 5!... pulsaciones aumentando... 4!... palmadas en las piernas... 3!... me froto las manos con nerviosismo... 2!... gps localizado y listo para dar a "start"... 1!... miro al cielo sin saber muy bien dónde me he metido... CERO!

Con la finalización de la cuenta atrás los nervios desaparecen de golpe y solo queda una cosa en la cabeza: disfrutar, disfrutar, disfrutar e ir descontando kms poco a poco, pero siempre disfrutando :) 



- En estas dos fotos (arriba y abajo) soy el de amarillo, medias compressport y headband en la cabeza -



Salí entre el mogollón y poquito a poco fui haciéndome hueco y avanzando algunas posiciones. Tras dar un pequeño rodeo por el pueblo en seguida cogimos camino y nos adentramos en un bosque, el cual cruzamos por un senderillo estrecho y por el que había que andarse con ojo pues había zonas de barro resbaladizo y otras en las que la hojarasca de los árboles te podían hacer pasar una mala jugada. 

A medida que iba avanzando me fui enamorando de la carrera paulativamente. Qué maravilloso es este deporte y qué perfectos los lugares por los que dejamos nuestras huellas. La carrera prosiguió bien hasta el km 8, donde dejamos de ser corredores para pasar a ser escaladores, ¡menuda cuestecita! No exagero lo más mínimo, tuvimos que grimpar para poder llegar a la cima. Fueron necesarias las 4 extremidades para poder avanzar y dejar atrás otro km, bueno, más que atrás lo dejamos abajo, el cual me costó más de 13 minutos en pasarlo. 

Una vez arriba las vistas eran maravillosas. Me paré, me aparté del camino y dediqué 1 minuto en observar el paisaje y lo hermoso que era estar allí arriba viendo tal panorama. Me apenó que los 15-20 corredores que me pasaron en ese tiempo ni uno se detuvo en observar lo que quedaba a sus espaldas y a sus lados. Definitivamente algunos están más locos que otros, todos los allí presentes debíamos tener algún tipo de locura al meternos en una carrera de tales dimensiones, yo el primero, pero no pararse a ver esos paisajes... DEBERÍA ESTAR PENALIZADO! Yo tenía claro que había ido a disfrutar, y si vas solo pensando en correr, correr y correr, acabas el maratón y sin duda alguna habrás disfrutado, pero si levantas la cabeza y te empapas del paisaje, el viaje, la experiencia y el sabor de boca que se te queda al final es mucho mayor. Y total, llegar vas a llegar 5 minutos más tarde, pero menudos 5 minutos llenos de paisajes que me llevo yo a la memoria que muchos otros ni se percataron que tenían tan cerca de su alcance.

La bajada era pronunciada y tuve que poner los 5 sentidos para no pisar mal. Tras llegar abajo encaré el km 10, momento en el que decidí que había comer algo. Así que saqué unos frutos secos que llevaba y me comí unos tres puñados de cacahuetes, anacardos y nueces (alimentos que tardan en degradarse pero aportan energía a largo plazo). 

Miré el perfil del recorrido y vi que hasta el km 20 el terreno era asequible y se podía rodar bien, así que hasta ese km fue rodando a ritmos de 5-6'/km. Escogí un ritmo algo lento pero que me permitiera llegar bien hasta el final de carrera, no quería que me diese el bajón antes de tiempo por haber escogido el ritmo equivocado. A medida que fui avanzando fui adelantando a aquellos que hacía unos kms me habían pasado en la cima del primer pico. Eso me animó y me dio fuerzas para seguir. Y es que no es lo mismo ir corriendo y ver que no paran de pasarte corredores por el hecho de que has forzado antes de tiempo que empezar despacito y ser tú quien va avanzando, el estado anímico es muy importante y este pequeño detalle puede ser determinante en una carrera tan larga y dura. 

- Fotón por parte de Merrell, uno de los patrocinadores/organizadores de la carrera - 


Al llegar al medio maratón ya había bebido más de medio litro de agua, algo de bebida isotónica, comido bien de frutos secos, chocolate y varias piezas de fruta. A pesar de llevar 2h13'43" las ganas por seguir no habían disminuido lo más mínimos, sino que cada vez tenía más ganas de seguir e incluso pensé en lo increíblemente extraordinario que debía haber sido haber hecho la modalidad de los 63km, aunque soy bien consciente de que aún no estoy preparado para tales cantidades.

Seguía comiéndome km a base de buena música y parándome de vez en cuando a observar con detenimiento las vistas que me ofrecía la zona de Gerona. 


Pasado el segundo avituallamiento (km 24 aproximadamente), donde los voluntarios, organizadores y familiares de corredores se volcaban con todos los participantes, animándonos con ímpetu y transmitiéndonos las fuerzas que ya empezaban a flaquear, comencé a notar cierta pesadez en las piernas. 

Sin yo quererlo había aminorado el ritmo y cada paso costaba más que el anterior. Aunque ver a la gente apoyándote desde los laterales de los caminos, carteles con palabras de ánimo y pensando en mis seres más queridos no dudé ni un minuto en que debía seguir dándolo todo hasta el final. 


2 km más tarde me topé de morros con una de las partes del recorrido más duras, del km 26 al 29 tuvimos que pasar por una zona de toboganes que acabaron de menguar las pocas fuerzas que me quedaban. Llegué al punto más alto literalmente fundido y sin fuerzas, acordándome del causante de aquel "sufrimiento", mi amigo y compañero de fatigas Marc, culpable de que yo estuviera participando en el maratón, me dejé vender la moto de que esta carrera era súperchula y me lo iba a pasar bien, pues menuda manera de pasar un puente! Jajaja. El pobre no pudo asistir por culpa de una lesión, aunque a día de hoy está ya casi recuperado, así que pronto volverá a dar guerra y a embaucarme en alguna aventura de buen calibre. Gracias a este pensamiento pude recorrer un par de kms más sin darme ni siquiera cuenta de ello. 


Tras superar la zona de toboganes llegué al km 31, y con él conocí al famoso y hasta entonces desconocido Señor Muro, que tengo que decirte que no me caíste nada bien compañero. A partir de ese momento sufrí como un condenado, de hecho los últimos 11kms de la carrera tardé en hacerlos ¡1HORA 50MINUTOS! Ya os podéis imaginar el ritmo y el cansancio que llevaba encima. 

Avanzar cada vez era más difícil y mis piernas seguían tan solo por inercia, porque yo ya no las daba ni la orden de seguir, estaba totalmente "out"  U.U'  

- Aquí os dejo los parciales de los kms 33 al 39, 6 km que tardé en recorrerlos 1h02'. Fijaos en el tiempo que tardaba en recorrer cada km y sacad conclusiones vosotros mismos de cómo iba -


Durante esos kms por suerte me junté con un corredor que era de El Prat de Llobregat (el de azul de la siguiente foto) con el que entablé una agradable conversación. Compartimos aventuras de otras carreras, hablamos de los atletas de élite de este deporte, de Kilian y sus proezas, de su acompañante Emelie, del peculiar Anton Kupricka y el calzado minimalista que lleva para hacerse ultras de cientos de kms... Me contó que ya estaba inscrito para la Transvulcania de Gran Canaria y yo le conté algún que otro sueño que me gustaría cumplir. 

Suerte de él y de la conversación que tuvimos hasta el km 41 porqué yo iba de capa caída. El estar con él durante esa hora hizo que el cansancio fuera más ameno y que mi cabeza se despejara por completo y dejara de repetirse que abandonara. 


Cuando quedaba 1km empecé a dejarle atrás y fui avanzando, a lo lejos vi a un hombre. Objetivo: pillarle y conseguir quedar por delante de él. Me propuse eso como último esfuerzo y último recurso de motivación para terminar la carrera con una sonrisa por partida doble, una por haber logrado completar mi primer Maratón y otra por haberle conseguido pasar (sí soy un "picao" y si me propongo algo me dejo la piel en ello hasta conseguirlo). 

Cada vez quedaban menos metros y la distancia entre él y yo menguaba poco, miré el Garmin y vi que ya había cumplido los 42km, así que no debía quedar mucho para llegar a meta. "Pablo aprieta porque no le alcanzas" - me dije a mí mismo. Dicho y hecho, una zancada tras otra, la cual más larga que la anterior me permitieron darle caza a 100-150m del final.

Vi la línea de meta y sonreí, lo había logrado. "Primer Maratón de muchos crak!" - me dije a mí mismo intentándome animar. Tras parar el cronómetro me di la vuelta y me quedé a 2 metros de la línea de meta a esperar el hombre con el que había compartido 1h del recorrido, cuando llegó nos abrazamos y felicitamos por la hazaña lograda. Aunque se sufra, el trailrunning también tiene cosas bonitas, y entre ellas está la amistad y la empatía que tienes con el resto de corredores.

Al final logré completar el Marató de l'Ardenya en 5h20' y entré entre los 60 primeros. La verdad que muy contento por lo conseguido y satisfecho de haber superado esta prueba tan exigente :)


Una vez en el pabellón me comí el bocadillo de butifarra y un par de vasos del caldo que me supieron a gloria bendita. Al terminar fui a la ducha y tras 10' relajado bajo el agua pensando en lo bien que me lo había pasado y en la grandiosa experiencia que me llevaba de aquel lugar, fui a que me diesen un masaje (masaje que lo sufrí casi más que la carrera, ¡qué dolores!). 

Y aquí terminó esta aventura. Para los que hayáis llegado a este punto de la crónica os digo, si tenéis la oportunidad de poder hacer una de las 4 ediciones que tiene esta carrera (63, 42, 21 y 10km) no la dejéis pasar e id de cabeza, no os arrepentiréis, os lo prometo. Por mi parte tengo claro que el año que viene si vuelvo a tener la oportunidad de ir volveré, repetiré e intentaré mejorar la marca de este año. 

Por último quiero agradecer el apoyo de aquellos que animaron a lo largo de la carrera, a mis amigos y familiares que el día antes y después estuvieron animándome también, a mi novia por apoyarme en todo momento, y por último a la organización y a todas las personas que han hecho posible que esta carrera se lleve a cabo de una manera tan magnífica, gracias a todos de corazón :)

domingo, 11 de mayo de 2014

Crónica Tuga Trail '14

Buenas tardes a todos/as,

hace 10 días participé en la Tuga Trail, una carrera de montaña de 19'55km y con un desnivel positivo de 977m según la organización, y digo esto porque en verdad fue algo más distancia y menos altitud ganada. Junto con dos amigos míos, el Garmin nos dio a los tres 19'73km y un desnivel positivo de 874m, por lo que hay un pequeño desajusto en medidas (200m más en distancia y 100m menos en desnivel positivo).

Exceptuando eso la carrera estuvo bien. Para mí, ha sido la más dura que he hecho hasta ahora, había muchas cuestas y bajadas seguidas y duras, un rompepiernas total, y yo no estoy acostumbrado a estos cambios tan bruscos, pero bueno, aún así me lo pasé bien y disfruté.

Llegamos a Castellolí 1h antes del inicio de la carrera para coger el dorsal, colocar las cosas y calentar un poco antes de empezar. El ambiente era acogedor y aunque yo iba para pasármelo bien estaba nerviosísimo.


Tras calentar 10' y hacer cuatro estiramientos me dirigí hacia la salida e intenté colocarme por la parte de delante, entre las 5 primeras filas, ya que siendo más de 500 participantes como te quedaras atrás el principio es lento y se forman tapones.

El pistoletazo hizo que los nervios desaparecieran y el primer km se hizo volando, 3'45", pero justo en ese momento ya empezamos a subir, por lo que el tiempo empleado para realizar cada km fue siendo cada vez mayor. No me lo podía creer pero no llevábamos ni 5km y ya habíamos tenido que andar todos durante algún que otro tramo e incluso ayudarnos de los brazos.

La carrera prosiguió y el paisaje y los lugares por donde pasábamos eran alucinantes, vamos, a mí al menos me gustaron, jejeje. Poco a poco íbamos ganando altura y la cosa se complicaba. Yo además contaba con una pequeña "desventaja" por así llamarlo, el calzado no es que fuera el más apropiado. El 95% de los participantes iban con sus Salomon s-lab sense ultra 2 y 3, sense mantra 2, sense pro, xt6, Trabuco 13 y 14... vamos, calzado para trail, y no unas Nike 4.0 de suela lisa que por cada metro que avanzaba perdía entre 5 y 10cm por resbalarme e irme hacia atrás. Pero bueno, cuando no se tiene otra cosa hay que apechugar y a seguir con lo que uno tiene. 

Iba avanzando y me encontraba bien aunque las piernas me las notaba como si llevara un lastre de hierro que me impedía correr bien. Después de 7km llegamos a la peor subida de todas, un cortafuegos por el que apenas se podía andar, fue en ese momento cuando supe cuál sería mi regalo de cumpleaños el mes que viene, unas buenas bambas para estas ocasiones, por Dios que suplicio subir así!  


Pasado ese tramo venía una de las zonas más complicadas, un par o tres de bajadas prominentes y sus respectivas subidas, la guinda del pastel para acabar de reventarme las piernas. No paraba de decirme a mí mismo que iba a volver a hacer algo así su p#!@ madre. Yo estoy acostumbrado a correr, que me venga una subida de varios kms hasta llegar arriba y luego todo bajada, no subir, bajar, subir, bajar constantemente. 

Pero bueno, ya sabía a lo que había ido así que a por ello y a seguir adelante.



Los avituallamientos eran más que bienvenidos, disponíamos de agua, bebidas azucaradas, naranjas, plátanos, galletas, chocolates... Por los que pasé me limité a beber algo de agua y coger un par de galletas y chocolate para tomármelos más adelante.

Superando más de la mitad del recorrido todo se veía más fácil, además me había estudiado los mapas y puntos "clave" de la carrera y al llegar al km 13 todo era bajada exceptuando algún repecho, pero nada comparado con lo que ya habíamos sufrido.

Iba mirando el reloj y quería conseguir mi objetivo, bajar de las 2h de tiempo. Iba algo atrasado en ese punto pero no me preocupaba, sabía que ahora podía apretar y que arañaría segundos por cada km recorrido, aunque tenía que apretar pues iba algo justillo.

Los últimos kms se me hicieron eternos, me daba la sensación de rodar a tiempos superlentos aunque en verdad iba por debajo de 5'/km pero bueno. Después de pasar por el último tramo de montaña llegué al pueblo, un último esfuerzo y un intento de sprint y crucé la meta con un tiempo de 01:58:15, objetivo cumplido.


La satisfacción de haberlo logrado y de haber terminado se sobrepusieron al cansancio, malestar y dolor de piernas, y sonriéndome a mí mismo me dije: "¿Y porqué no volver el año que viene?" Así que quizá sí que nos volvamos a encontrar querida Tuga, aunque eso sí, ya no me pillarás desprevenido y te puedo asegurar que vendré mejor entrenado, jejeje.

Así pues al final 1h 58min 15seg, 54 de la general y 38 de mi categoría. 

Antes de marchar tocó sufrir de nuevo, pero esta vez en manos del fisio.



- Aquí con Sergi Carrero, quien debutó por primera vez en una carrera de montaña y de qué manera, ¡finalizó con un tiempo de 01:45:27 y quedando el 12º en la general! - 


- Y por último con Jordi Vallés, que se coló así como quien no quiere la cosa en el Top5 con un tiempo de 01:42:33. Enhorabuena a los dos, craks! :) -

lunes, 20 de enero de 2014

Cronica Pujada als diposits

Buenas tardes,

de crónica en crónica que voy, pero es que tenía estas dos pendientes y no quería alargarlas más. La de hoy es la carrera en la que participé hace una semana y un día, el domingo 12. Fue la Pujada als Dipòsits que se celebra en Vilanova del Camí. Es una carrera con un recorrido bastante breve, 3'5km, de los cuales los 2 primeros son planos, pero el último km y medio aproximadamente... tiene lo suyo, una bonita subida que acaba en los depósitos. 

Para ser la primera carrera de 2014 no está mal estrenarse con ella. Algo breve para ir quemando los excesos navideños y a la vez volver a ir cogiendo forma. En cuanto a la organización nada que objetar, la verdad es que es muy buena, la inscripción es gratuita, sencilla de hacer, sin colas para recoger el dorsal, recorrido bien marcado y déjate de camisetas y bolsas llenas de propaganda, algo mucho mejor, una butifarra recién hecha con una rebanada de pan en la llegada, así da gusto correr! Jejeje.

La carrera contaba con dos modalidades, una andando, que salía a las 09:20 de la mañana; y otra corriendo, con salida a las 10:00. A las 9 llegamos para recoger dorsales y 20 minutos más tardes, mis padres, Sharay y una amiga salían con ganas del almuerzo que daban en meta. Vi su salida y estuve por allí hasta que fueron las 9:45, que empecé a calentar y moverme un poco. 

- Con el dorsal en el pecho y con ganas de salir -


Tras dar unas vueltas a la plaza, otra por el pueblo, unos desplazamientos laterales y estiramientos me puse en medio de todo el barullo de participantes que esperaban ansiosos la salida. No me gusta estar entre tanta gente, normalmente suelo colocarme en un lateral y salir rápido para poder correr tranquilo mientras cada uno va posicionándose en su lugar, ya que los primeros metros son siempre muy lentos sino. Además en esta carrera había varios niños, los típicos que se ponen en primera fila sin ser conscientes de que lo único que hacen es estorbar e incluso hacer tropezar y caer a otros corredores más veteranos y experimentados. Pero bueno, suelo aceptar el orden de llegada y colocación, así que si yo estaba en sexta o séptima fila tenía que respetarlo y quedarme ahí. No me gusta eso de llegar el último y colocarme donde me plazca, más que nada... me parece una falta de respeto hacia los demás.

- A 10 metros de la salida e intentando hacerme hueco entre la multitud (¡estoy detrás de el de azul!) -


Como de costumbre, el primer km pone a cada corredor en el lugar que le toca, así que en éste yo conseguí colocarme entre los 20 primeros, el 18º o 19º (era fácil contar la posición ya que íbamos en fila india tal como se ve en la imagen). Los 5 primeros nos sacaban mucha ventaja, quizá 15-20 segundos, y mientras ellos iban alejándose iba ensimismado en mis pensamientos pensando si algún día lograré correr cómo ellos. La cantidad de cosas que se le pasan a uno por la cabeza mientras corre, quizá demasiadas, y cuántas de ellas sin sentido y alocadas eh'! Jejeje.

- Pasando por el lado del río, a punto de entrar en lo divertido de la carrera -


Tras dejar el río atrás nos adentramos hacia el camino que llevaba a los depósitos, y con él, la subida hasta ellos. En cuanto empecé a subir noté que llevo tiempo sin entrenar como debería y como entrenaba antes. Me falta forma, y mucha para ser sinceros. Pero bueno, ya habrá tiempo para ello. En esos momentos no había tiempo para lamentaciones así que seguí subiendo sin intentar bajar el ritmo, mantenerlo era la mejor opción, y para que me fuera más sencillo me enganché a un grupo que había unos metros delante de mí. Había conseguido subir algunas posiciones y si conseguía juntarme a ellos conseguiría un tiempo algo más aceptable. 

Poco a poco fui subiendo y escuchaba los ánimos de los que iban llegando por delante de mi. Al llegar a las últimas curvas ahí estaba mi familia dándome ánimos y gritando, así que solo por su apoyo... sprinté y conseguí adelantar a un chico que había estado con él el último minuto de subida. Así pues, crucé meta en 14º lugar con un tiempo de 15:09. 

- En el sprint final, adelantando en los últimos 5 metros, con los ánimos de mis padres de fondo -


- Clasificación general -


A lo largo de la carrera fui pensando en mi abuelo, quien desde el 31 de Diciembre hasta el 10 de Enero estuvo hospitalizado por un amago de infarto, y durante esos días le estuvieron haciendo pruebas, análisis y un catéter. Ahora le toca reposar y recuperarse. Así que desde aquí: "Abuelo, la carrera y el esfuerzo fue por ti. ¡Cuídate mucho!".

- Con mi abuelo en su casa en Valladolid el día 10 de Enero, 1 día antes de partir hacia mi casa y 2 días antes de la carrera -